Luis Abinader: promesa de un legado ético
Nuestro futuro económico está seriamente afectado.
Europa se confina , nuevamente, ante una segunda ola que luce severa. Alemania que fue un ejemplo en el manejo de la pandemia presenta récord de contagios. Francia subyugada por picos inéditos; Estados Unidos admite ser golpeado por una pandemia fuera de control.
La posibilidad de recuperar el turismo, sector vital de nuestra economía, en el futuro cercano parece cada vez más utópica.
La inversión extranjera se vuelve más cautelosa y escurridiza de migrar a un trópico en problemas de endeudamientos y severos fallos estructurales.
El consumo interno se resiente ante el temor que inspira un horizonte ominoso, un presente de pérdida de ingresos, empleos y sobre todo por la destrucción del mito construido en las últimas décadas.. . de que mañana estaremos mejor que hoy.
Las luces de neón se apagan, el oropel se va de vacaciones, el lujo, finalmente, se sonroja y la realidad cruda debuta ante todos.
Una nación acorralada y temerosa. Un presidente noble.. Cuya cotidianidad se asemeja a la del plomero del Titanic. Le ha tocado recoger sillas y mesas de una fiesta que él no participó.
Su gobierno no podrá ni necesita ser el de las grandes obras materiales, su mayor legado debe estar en lo inmaterial … reconstruyendo los valores éticos, brutalmente pisoteados por el danilismo con un desprecio por la leyes y el decoro, propio de los bárbaros.
Es hora de unir la nación.
La agenda ética es el hilo para tejer LA UNIDAD NACIONAL…
Esta solo es posible convocando a lo mejor del País .. a un pacto social y ético .Un gobierno decente, transparente no requiere presupuesto, solo voluntad política. Ahí está el único legado posible de Luis Abinader.
Este nuevo pacto social.. no puede ser con las elites y sus organizaciones, hechas a su medida y gustos por sus sastres favoritos.. en la repetidas y bochornosas escenografías conocidas por todos.. debe ser ciudadana, cívica, patriótica, transparente y colectiva.
Llevar el Estado dominicano a niveles de transparencia inéditos, mostrándole al país que la decencia reina en la función pública, un cambio de paradigmas que marque un ascenso en la cultura ética, sancionando ejemplarmente a cercanos y extraños.. Esto lo elevara a la historia como el hombre que cambió el rumbo nacional.
Para lograrlo tiene, casi, a toda la nación lista para respaldarlo, defenderlo y acompañarlo en esta, que es la más urgente y definitoria acción nacional. Si lo logramos, refundamos la nación, si fallamos, descendemos hasta donde nuestros padres fundadores jamás imaginaron.
Sería un legado eterno.. tan trascendente que La patria llegaría a la tierra prometida y LUIS JUNTO CON ELLA.
