El Cobrador reitera posiciones
El Dr. Roque Espaillat compareció en televisión en una entrevista con dos iconos del periodismo y las comunicaciones en República Dominicana: el Dr. Julio Hazim y el escritor Miguel Guerrero.
El Cobrador fue interrogado por el origen del sobrenombre sobre lo cual ampliamos aquí según una publicación del Departamento de Comunicaciones del PIRD.
VIII
NACE EL COBRADOR
Luis Abinader no hacía caso de las criticas ni sugerencias de gente bien intencionada y tampoco investigaba ninguna de las denuncias documentadas de corrupción que se le presentaban.
Poco a poco fuimos llegando a la conclusión de que RESCATE DEMOCRATICO tendría que asumir un papel político abierto y plantearse pasar de las graderías al terreno de juego.
Las denuncias, no cambiaban nada y el resentimiento aumentaba. Era necesario disponer de un diagnóstico, una visión actualizada de la situación y proponerle al país una figura que lo encarnara.
El personaje
Concebimos la idea de EL COBRADOR como un personaje serio, capaz, austero, con carácter, justiciero, enderezador de entuertos que representara en cada imagen y circunstancia la negación de todo lo prevaleciente en particular la sonrisa estúpida con la que se presentaban todos los políticos.
Una campaña de vallas
Decidimos presentar EL COBRADOR al país en una campaña de vallas que no identificara ni la organización ni el propósito por y para el cual se promovía esa figura. (4)
Queríamos lograr que esa valla e imagen llamara la atención, se hablara de ella y, sobre todo, que la expresión de enojo ante todo lo que estaba sucediendo en el país, conectara con la gente.

Necesitábamos alimentar la curiosidad, pero para eso había que despertarla primero y efectivamente eso fue lo que sucedió.
Cuando las vallas aparecieron, esa foto de Roque Espaillat, sin identificación, nombre ni texto excepto EL COBRADOR empezaron las especulaciones de que se trataba de una película, de una serie de televisión, de un producto nuevo, una telenovela, en fin, la expresión, el nombre y la imagen conectaron con la gente.

Un camino sin regreso
Sabíamos que, incursionar en la política era un camino sin regreso, Convertirnos en partido o movimiento implicaba un cambio de categoría, generar y exponernos a una percepción distinta.
Deberíamos, en consecuencia, ser capaces de explicarle al país el vínculo imprescindible entre la situación creada por el gobierno y la decisión que habíamos adoptado porque, el mas grande partido de la época y con mucho el mejor organizado era el PLD pero, la generalizada corrupción de sus gobiernos lo había sacado de juego.
El PLD y Danilo vivían pendientes de ser citados, investigados y eventualmente arrestados por corruptos. Por lo tanto, Luis y el PRM estaban solos.
El PLD y sus principales dirigentes no se atrevían a hacer oposición. Todos se consideraban y/o se sabían presos de confianza a punto de ser arrestados.
Pero la suerte de Leonel Fernández no fue muy distinta. Sindicado también por corrupción y habiendo construido tienda aparte en la FUERZA DEL PUEBLO adoptó la misma línea política: evitó en todo momento enfrentar al gobierno porque se sabía culpable y temía que, en cualquier momento, el gobierno le instrumentara un expediente.
Un gobierno sin oposición
La situación dominicana se caracterizaba entonces por la existencia de un gobierno malo, inepto e incompetente, pero sin oposición porque el partido y los dirigentes que podían haberlo hecho se habían invalidado producto de sus propias actuaciones corruptas.
Una propuesta recién nacida
Naturalmente, el nacimiento de EL COBRADOR si bien representó de inmediato algo nuevo, fresco, esperanzador, creíble, por el otro lado llegaba con todas las limitaciones de una propuesta recién nacida, sin partido político propio, sin maquinaria, sin experiencia ni tradición propia y, encima de estas limitaciones, enarbolaba un discurso radical que prometía romper con la vieja política y restaurar la confianza perdida por la ciudadanía en Luis Abinader que claramente traicionó el deseo y el anhelo de cambio desde el día uno de su mandato.
Roque Espaillat empezó a ser conocido en aquella, su primera denuncia sobre la compra de mascarillas a sobreprecio.
Teníamos que empezar a vincular aquella denuncia y otras más recientes con el personaje que aparecía en la valla como EL COBRADOR y a su vez, debíamos conectar con RESCATE DEMOCRATICO como la entidad dentro y alrededor de la cual se gestaba una nueva propuesta de representación política para todo el país.

Las antiguas procesiones y la presencia en redes sociales serían las respuestas a estas nuevas necesidades.


