Quirófano ético
El país fue sometido por el danilismo a una especie de nube radioactiva – un manto toxico de corruptelas e impunidades-, lo que, sin dudas, provocó efectos nocivos sobre el tejido nacional.
Esa radioactividad moral provocó a través de los años, lo que todos sabíamos que pasaría; debilitó la salud de la republica, disminuyó el sistema inmunológico institucional y terminó generando tumores cancerígenos con metástasis múltiples en muchas instituciones públicas y privadas.
El diagnóstico es aterrador, los signos provocan gran preocupación por el cuadro grave, casi dantesco y los síntomas son dolorosos, El tratamiento es costoso y va acompañado de la debilidad del cuerpo social para resistirlo como obliga la enfermedad.
Este cáncer no se trata con aspirinas de gobernabilidad de aposentos; se necesita la combinación de quimioterapia ética y radioterapia institucional acompañadas de cirugías legales largas practicadas por fiscales y jueces honorables para la extirpación de los tumores esparcidos por toda la anatomía social.
Cuando se identifica un tumor canceroso, antes de extirparlo, aparecen 10 mas.. esa es la cruda realidad diagnóstica del cuerpo social en el quirófano de la justica hoy día. El bisturí ético comienza a abrir el tumor enorme, pétreo, férreo y fétido de la corrupción en el mundo civil y militar; algunos sugieren conductas prudentes por los riesgos consustanciales al procedimiento en tan delicado órgano.
El procedimiento científico de extirpación de tumor conlleva no solo extraerlo, sino cortar un área alrededor del mismo como franja de seguridad para evitar que células sueltas provoquen el renacer del tumor.
Es hora de extirpar los tumores sociales, eliminar las células potencialmente cancerígenas, aplicar quimio y radioterapia.. sabiendo que todo esto traerá disminución de los signos vitales económicos, stress post quirúrgico, cefaleas empresariales, agotamiento del personal de la justicia.
Sonaran alarmas y tal vez se presente alguna emergencia.
Los ciudadanos debemos estar preparados para los riesgos y amenazas que tenemos por delante, pero sobretodo convencidos de qué es lo correcto y que la nación se levantara de esta prueba mas sana, fuerte y vigorosa que nunca antes.
Las vitaminas de la ética, la transparencias e institucionalidad la nutrirán , la fortalecerán y la inmunidad de una justicia independiente nos protegerá de las recaídas.
Hemos llegado al Rubicón moral en República Dominicana.
Ha llegado la hora que a través de la redención ética nuestra nación comience a ocupar el lugar que las divinidades escogieron al otorgarle las tierras mas hermosas que ojos humanos jamás hayan visto.
Estas tierras fueron la inspiración del creador cuando diseñaba el Edén.
Es nuestra.. Es nuestra casa. Defendámosla.
