La casa de la gobernabilidad
La contruccion de credibilidad, reputación y fe de la sociedad en los gobernantes sigue una ruta en la esfera afectiva-emocional, similar al proceso de construccion de una casa en el plano físico.
Cuesta mucho construir y muy poco destruir.
Así como las vigas de la casa ayudan a soportar una gran parte del peso, similar función hace el buen gabinete en un gobierno, contribuyendo a la reputacion de la administracion con sus conductas, acciones, temperamentos y sobretodo con las virtudes- o ausencia de estas- que exhiben delante del auditorio social que está ATENTO.
Así como los clavos, con su acero indómito, hacen crujir la madera al atravesarle sus entrañas, al mismo tiempo que unen, fijan muchas y diversas piezas en un solo cuerpo, igual efecto generan las políticas públicas y las acciones gubernamentales cuando responden a necesidades, sueños y aspiraciones colectivas, en muchos casos, añoradas durante decadas. Ante lo correcto el pueblo se une en torno a la administracion.
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El presidente noble, decente, humano, con su accionar transparente y humilde ha logrado crear una especie de cobijo emocional , un zinc afectivo que cubre, que atrae, generador de confianza..
Todo lo anterior, solo, no sostiene de forma duradera la casa.
Falta la columna central… La que soporta la mayor carga y más importante, en la que todas las vigas se apoyan y descansan. no sólo es el sostén de toda la casa, sino que es la que la hace sólida, firme y resistente a los embates e inclemencias que permanentemente la amenzan .
La campaña ética es la columna central de la casa de gobernabilidad de Luis Abinader..
Debe ser cuidada con esmero, con pasion cotidiana, como padre que vigila celosamente su descendencia al sentirla amenazada por los depredadores hambrientos e insaciables que rondan llenos de colmillos afilados la pradera sin verjas de los fondos públicos.
Es imperativo enfrentar la crónica, enraizada y medular cultura del banquete público.
¿Acaso no hemos visto y escuchado demasiado en solo 5 meses?
Más de uno cree que síntomas ominosos brotan tercos e impenitentes en la esfera pública. Yo lo veo como una recompensa divina a la fe cristiana de la pareja presidencial, por que esto le crea las condiciones ideales al presidente para mostrarle al país que, en plano ético también EL VERBO SE HIZO CARNE.
Una acción presidencial tan temprana como ejemplificadora, tan justa para el funcionario cuestionado como para la sociedad que cuestiona, que redima al funcionario inocente con la misma fuerza que acusa al culpable, se convertiría en muro para contener los vientos demoledores de la sed de oro y represar las aguas procelosas y agitadas en las que navegan los deseos de riqueza facil.
Una iniciática oportunidad para halar las bridas de los nuevos y sedientos potros .. . sujetarlos tan duro como sea necesario, aunque el caballo termine sin dientes.
Porque si se le permite indelicadezas a un funcionario, solo a uno … vendrán cientos de casos más como hordas barbaras pisoteando las aspiraciones del presidente, cuyo sueño y accionar éticos son compartidos por casi toda la sociedad
Una caso hecho publico sin la reaccion rapida, transparente, oportuna y eficaz del gobierno es una luz verde para los demás funcionarios atreverse, intentarlo; una invitacion seductora a corromperse.Una visa para el estupro de los fondos publicos
La razon nos dice que por cada escandalo que debuta en la pasarela publica, hay decenas más en proceso de concepción, gestación y alumbramiento.. si no arrancamos de cuajo el caso conocido, fertilizamos el desarrollo de los otros.. creamos una linea de produccion de casos de corrupción donde nunca faltarán materias primas.
Si los vientos huracanados de la falta de ética y el hambre que fluyen como rios caudalosos por dinero facil son dominados, la casa permanecerá en pie.
La columna habrá hecho su funcion, se mantendra erguida testimoniando ante la historia que el presidente Abinader construyó sobre roca .
Si esa columna no cumple a plenitud la carga moral que le imponen las circunstancias, la casa caerá y con ella no solo la reputacion presidencial, sino talvez todo vestigio de ley, orden y convivencia civilizada.
En esta sociedad liquida, instantanea, difusa, temperamental, asustada; a veces presumida y otras hasta adolescente; un gobernante se pone la pijama siendo amado y al ponerse la corbata ya es rechazado.
La aprobación del foro público en la era Nescafe es una empatía tan racional como amor de adolescente, tan predecible como el clima tropical, tan eterno como el estornudo.
Presidente, La columna ética es innegociable… para que sigamos teniendo casa.
